Ardenas 1944: La última apuesta de Hitler (Memoria Crítica) es un fascinante relato histórico que narra la batalla de las Ardenas en el frente occidental durante la Segunda Guerra Mundial. Este acontecimiento tuvo lugar el 16 de diciembre de 1944, cuando Hitler inició su "última jugada" en los bosques nevados de las Ardenas.
El ataque fue un intento desesperado por parte de los alemanes de dividir a las fuerzas aliadas y recuperar el territorio que habían perdido en Europa Occidental. Dos ejércitos blindados intervinieron en la batalla, mientras que un comando de soldados alemanes con uniformes y vehículos estadounidenses operaban en la retaguardia.
El historiador Antony Beevor logra combinar una visión épica de esta gran batalla con una perspectiva directa del heroísmo, el miedo y el sufrimiento de los seres humanos involucrados en ella. La batalla fue librada en condiciones extremas, implicando a un millón de hombres y donde ambos bandos cometieron crímenes brutales.
Esta obra es una lectura imprescindible para aquellos interesados en la historia militar y en el estudio de cómo las decisiones políticas y militares pueden tener un impacto devastador en la vida de miles de personas. Con su habilidad para desentrañar los detalles más intrincados del conflicto, Beevor nos ofrece una visión fascinante de uno de los eventos más importantes de la historia moderna.
El sábado 16 de diciembre de 1944 Hitler inició su “última jugada” en los bosques nevados de las Ardenas. Su intención era realizar un ataque por sorpresa que, avanzando hacia Amberes, dividiese los ejércitos aliados e hiciese posible infligirles una severa derrota: un nuevo Dunquerque que cambiase el curso de una guerra que había llegado a una situación angustiosa, con los ejércitos soviéticos avanzando en suelo alemán. El ataque, en el que intervendrían dos ejércitos blindados, se complementaba con la actuación en la retaguardia de un comando de soldados alemanes, con uniformes y vehículos norteamericanos. Como hiciera en Stalingrado, Beevor consigue aquí combinar una visión épica de la que fue la mayor batalla de la guerra en el frente occidental –una batalla librada en condiciones extremas, que llegó a implicar a un millón de hombres y en la que los dos bandos cometieron crímenes brutales- con una aproximación directa al heroísmo, el miedo y el sufrimiento de los seres humanos.