Demetrio Rota es un recolector de basura en Buenos Aires que duerme por las tardes y arma rompecabezas durante la noche antes de ir a trabajar. Su vida diaria es mediocre y se mantiene en equilibrio solo debido al agotamiento. A través de los rompecabezas, Demetrio revisa y encaja su propia memoria. Al final del recorrido por su historia, el presente parece devorar a Demetrio hasta que solo queda el vacío de sí mismo y de la miseria diaria. Parábola de la memoria y el deterioro, Bariloche plantea la confusión entre los recuerdos impresionados de la adolescencia y una conciencia escéptica, entre la idealización imposible de la naturaleza o del primer amor y la asfixia moral y física de las grandes ciudades, entre el desarraigo y el regreso al origen, con un lenguaje fascinado tanto por el lirismo como por la podredumbre. "Una sobresaliente lección de narrativa comprometida con algunos dolores del mundo y con el rigor artístico" (J. Ernesto Ayala-Dip, El País); "Nos encontramos ante un escritor de altura, de aquellos que pueden llegar a crear adicción" (Nuria Martínez Deaño, La Razón).